Conseguí convencer a mi familia para ir a Lazarote en vez de ir a Galicia una semanita nada más. Me costó un buen esfuerzo, y cuando llegamos allí, las playa que “nos tocó” , como dice mi hijo, una decepción total. Estuvimno tres días con un tiempo para nada acorde con lo que se espera en Las Canarias. Sólo faltó que lloviera. No creo que lo haga más de cinco días en todo el año pero estuvimos a punto de ver uno de esos cinco días. Esto es mala suerte y algo incontrolable.

Pero lo peor fue el hotel. Y esto sí es controlable. Yo pensaba que en Lanzarote, había menos turismo y estaba mejor cuidado, pero tuvimos la mala suerte de que el hotel que cogimos tenía un servicio pésimo y un servicio de comida aún peor. Estaba lleno de alemanes que no sé que imagen se llevarían de aquí aunque muy mal no estarían porque no salían del hotel para nada. Todo el día sentados en las tumbonas de la piscina, y por la noche en el bar aprovechando la oferta del todo incluido.

Os puedo asegurar que no soy nada exigente con la comida. Consciente de que no iba a ser una alta cocina la que íbamos a tener en el hotel, lo que no me imaginaba es que iba a ser una comida practicamente incomible. El último día mi hijo se encotró un mechón de pelo en la pizza.

Era un apartahotel con bungalows, de tres llaves. Creo que es una categoría suficiente para tenr un servicio mínimo que te haga sentir cómodo.

El lado positivo, las excursiones que hicimos para conocer Lanzarote que afortunadamente estuvieron muy bien y son muy recomendables. Eso sí, con toda la ilusión que yo tenía en ir allí, dudo mucho que vuelva y todo por un hotel en el que no nos sentimos nada bien. Y lo peor es que no tengo la sensación de haber estado de vacaciones.

Esto es una prueba de algo totalmente nuevo para mi. La idea es poner en marcha un blog de una escuela de música, pero necesito aprender un poco como funciona esto.

Cuando se haga el de la escuela espero que sirva para mejorarla en todo lo posible.